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Dos ejemplos exitosos de emprendimientos en familia

La variedad de productos de los Godoy incluyen suplementos vitamínicos y preparados sin azúcar ni gluten.

Quien diga que los negocios familiares no triunfan, se equivoca, pues con creatividad, determinación y aprendizaje, las ideas pueden convertirse en compañías prósperas.  

 

ALPROMASA es el nombre comercial de la compañía fundada por Enrique Godoy y su hijo Carlos, quienes narran que, durante una celebración de cumpleaños, los anfitriones sirvieron un pastel sin azúcar que casi nadie comió porque tenía muy poco sabor.

“Ese postre se había preparado de esa forma porque la persona agasajada es diabética y alérgica al gluten. De ahí surgió nuestra idea de satisfacer la necesidad de comestibles aptos para personas con problemas de salud, pero deliciosos”, comenta Enrique.

Como a él y su hijo les gusta cocinar, el primer producto que crearon fue una infusión de papa, suplemento alimenticio que ayuda a combatir la gastritis y el Helicobacter Pylori. Luego se aventuraron con suplementos alimenticios bebibles, mezclas para pastel y panqueques sin gluten ni azúcar (el edulcorante se prepara a base de Stevia), así como edulcorantes para bebidas y repostería. También venden jarabe de maple y arándano.

“En el 2016 iniciamos la venta en supermercados y la marca se está registrando en toda Centroamérica. Todos los productos cuentan con garantías, normas, registros sanitarios y estándares farmacéuticos, por lo que con el apoyo de Agexport (Asociación Guatemalteca de Exportadores), nos estamos preparando para exportar”, dice Carlos.

La idea novedosa del negocio es que ALPROMASA no produce solo para personas con algún problema de salud, sino para que todos puedan acceder a un sistema alimenticio más saludable, aparte de que una dieta sana debe apoyarse con suplementos que brinden los aminoácidos y vitaminas que no se encuentran fácilmente de forma natural.

Por el momento, ya tienen una capacidad de producción de 250 mil unidades mensuales de suplementos y de 15 a 20 toneladas de mezclas para cocinar u hornear y comenzaron sus exportaciones a El Salvador, para luego extenderse a toda la región.

Creatividad y artesanía

En otra área, muy diferente, en el 2019, Milvia de Ortega y su hija Alisa decidieron lanzar al mercado su línea de joyería y accesorios artesanales que ellas llaman “productos con significado”. Esto se debe a que trabajan piezas con diseños propios con valor emocional, aunque con la suficiente versatilidad para acoplarse a los gustos de sus clientes y esa es la propuesta de valor de su compañía Alisa Handmade.

La historia comenzó cuando Alisa, de 18 años y recién graduada de diversificado, decidió elaborar adornos femeninos que incorporaban materiales propios de la cultura guatemalteca y subió fotos a sus redes sociales. Al poco tiempo, recibía pedidos de personas que querían algún accesorio con motivos religiosos y sentimentales, por lo que su progenitora se ofreció a ayudarla.

A medida que la demanda de productos aumentaba, contrataron a tres artistas tejedoras de San Antonio Aguas Calientes, Sacatepéquez, quienes manufacturan textiles con motivos ancestrales. Y el éxito fue inmediato.

 

Cuando la creatividad se impone, el éxito está casi asegurado, afirman las fundadoras de esta pequeña empresa.

“Nosotras iniciamos la venta sin guía y de manera informal. Pero buscamos la ayuda de expertos y acudimos a Agexport y su programa “La Ruta del Exportador”, para tener un camino claro a seguir. Ahora tenemos claro el panorama y somos una empresa pequeña, pero organizada y en el camino para conocer mejor a nuestro grupo objetivo, dentro y fuera del país”, dice Milvia.

Alisa añade que ahora ya pueden desarrollar sus insumos con las productoras, contar con las materias primas necesarias, optimizar recursos para producir más y sin tropiezos, por lo que cuentan con capacidad de producir hasta 1,000 piezas al mes.

Sus principales productos son joyería, bisutería y accesorios decorativos, los que venden personalmente o por medio de sus redes sociales o pedidos en su web www.alisahandmade.com recibiendo pagos en efectivo, por transferencia o tarjeta de crédito.

«Nuestro mensaje para los emprendedores es que la edad para emprender no importa. Lo que se debe tomar en cuenta es el entusiasmo y el corazón. Si crees en lo que haces, se puede lograr. No tenemos por qué saberlo todo, así que es necesario buscar expertos que puedan ayudar”, dicen estas emprendedoras.

En breve, Win.gt presentará otros ejemplos de emprendimientos familiares que ya se encuentran en la ruta de la exportación, gracias a la creatividad y los deseos de hacer las cosas bien.

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