La nueva infraestructura energética genera más de 142,000 MWh al año, contribuyendo a la estabilidad del sistema eléctrico nacional y a la transición hacia un modelo energético más competitivo y sostenible.
Guatemala inauguró una planta solar de 66 megavatios en Escuintla que generará energía suficiente para abastecer a 15,000 hogares, marcando un hito en la diversificación energética del país centroamericano.
La instalación producirá más de 142,000 MWh anuales de energía limpia y representa una inversión significativa en infraestructura que busca reducir la dependencia de combustibles fósiles y mejorar la competitividad industrial.
La puesta en operación de esta planta representa una inversión relevante con impacto directo en el desarrollo económico, social y ambiental del país. Además, amplía el portafolio energético de Grupo Magdalena, que actualmente aporta aproximadamente el 13% de la generación eléctrica nacional.
“Magdalena Solar I es una plataforma de desarrollo sostenible que refuerza la estabilidad del sistema eléctrico, mejora la competitividad de la industria nacional y confirma que Guatemala es un destino atractivo para la inversión responsable”, expresó Ing. Jorge Leal, CEO de Magdalena.

Datos clave del proyecto:
- Capacidad: 66 megavatios pico (MWp)
- Producción anual: 142,000 MWh
- Impacto: Suministro para 15,000+ hogares
- Ubicación: La Democracia, Escuintla
- Empleos temporales: 80% contratación local durante construcción
El proyecto se desarrolló en terrenos previamente utilizados para cultivo de caña de azúcar, evitando la deforestación. Durante la construcción, el 30% de los empleos fueron ocupados por mujeres locales.
La planta reforzará la red eléctrica del sur de Guatemala, descongestionando líneas de transmisión existentes y mejorando la estabilidad del suministro en una región clave para la actividad industrial del país.
El contexto energético guatemalteco: El país busca diversificar su matriz energética más allá de la generación hidroeléctrica tradicional, aprovechando su potencial solar para atraer inversión extranjera y reducir costos energéticos para el sector productivo.
Esta instalación posiciona a Guatemala como un mercado emergente atractivo para proyectos de energía renovable en Centroamérica, donde la demanda energética crece a ritmo acelerado.