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Guatemala es de los países más emprendedores del mundo

Tasa de Actividad Emprendedora Temprana (TEA) que es el 28.3% y la mayoría se dedica a actividades de consumo. / FOTO: Tiendas Mass.

Entre 43 países, Guatemala ocupa la quinta posición en emprendimiento temprano y por séptimo año consecutivo, es donde más se valora el inicio de un negocio propio, como una actividad deseable para ganarse la vida.

 

La Universidad Francisco Marroquín, a través del Centro de Emprendimiento Kirzner, presentó el Reporte Nacional de Emprendimiento 2020-2021 para Guatemala, el que contiene los principales resultados de un proyecto de investigación que analiza las características de los emprendedores en el país y de sus negocios, con una representatividad estadística a nivel nacional.

El informe fue presentado por la Dra. Mónica Río Nevado de Zelaya, Directora del Monitor Global de Emprendimiento (GEM) en Guatemala, y David Casasola, Director de Investigación, quienes indicaron que el estudio se llevó a cabo implementando una metodología estandarizada en 43 economías alrededor del mundo, con los que se comparan los resultados obtenidos, y la información recabada permite apreciar el comportamiento de los emprendedores y sus negocios en medio de la pandemia COVID-19.

En primera instancia explicaron que el proceso de emprendimiento incluye a los Emprendedores Potenciales (50%); la Tasa de Actividad Emprendedora Temprana (TEA) que es el 28.3% y se compone de Negocios Nacientes (12.4%) y Negocios Nuevos (15.9%); Negocios Establecidos (12.3%) que tienen 3.5 años o más en el mercado; y Negocios Descontinuados (6.8%).

En términos absolutos, los porcentajes anteriores indican que, al momento del estudio, había 4.7 millones de Emprendedores Potenciales; la Tasa de Actividad Emprendedora Temprana (TEA) está formada por 2.66 millones de personas y se compone de Negocios Nacientes (1.17 millones) y Negocios Nuevos (1.49 millones); Negocios Establecidos (636 mil); y 1.16 millones de personas con Negocios Descontinuados.

 

 

Al analizar los indicadores del proceso emprendedor se muestra que, de los 43 países participantes, Guatemala ocupa la quinta posición como una de las naciones en donde una mayor porción de su población adulta (18-64 años) es dueña y administradora de un negocio de reciente creación (que tiene menos de 42 meses de estar funcionando).

Actualmente, 2.7 millones de guatemaltecos generan ingresos emprendiendo un negocio, aunque estos son de baja escala: Casi la mitad (48%) se inicia con una inversión inicial inferior a Q5 mil y generan en promedio 1.1 empleos. Y el 79% atiende clientes que se ubican en la comunidad o municipio en donde vive el emprendedor.

Las características anteriormente mencionadas han estado presentes en los emprendedores desde 2009, año en que se realizaron estas mediciones por primera vez.

Además, el 67% de la TEA y el 51.1% de Negocios Establecidos pertenecen al sector consumo o sea que se dedican a la venta al detalle de comida, ropa, fruta y verdura, abarroterías, ventas por catálogo y librerías. Y el 22.4% y 34% respectivamente, están en actividades de transformación (taller de mecánica, fábrica, imprenta, zapatería, artesanías, sastrería, herrería, constructoras, carpintería, molino o panadería).

Un 6.3% de la TEA y 6.7% de los Negocios Establecidos se dedican a los servicios como mantenimiento de computadoras, contabilidad, fotocopias, publicidad, asesoría jurídica, café internet, bienes raíces, veterinaria, alquifiestas o servicios de limpieza. Mientras que solo el 4.4% y 8%, respectivamente, realizan actividades de extracción (granjas de animales, manejo forestal, crianza de peces, cultivos o elaboración de piedrín).

 

 

Cambios generados por la pandemia

Al comparar la información recopilada entre septiembre y octubre de 2020 (en medio de la pandemia del COVID-19) con la del año anterior, se encuentran algunos elementos:

  • Se abrieron 402 mil negocios más de reciente creación y se cerraron 424 mil (en su mayoría tenían más de 42 meses de estar funcionando), siendo el efecto neto una contracción de 23 mil negocios menos.
  • La proporción de negocio informales no sufrió cambios (2020: 60% y 2019: 59%).
  • Se iniciaron más emprendimientos con una inversión inicial más baja, ya que el 50% de los que comenzaron en 2020, lo hizo con Q5 mil, mientras que en 2019 fue con Q10 mil.
  • Emprender se volvió más común para personas entre 18-24 años (36.7% en 2020 y 24.8% en 2019).
  • Creció la proporción de personas con educación universitaria que emprende (53% en 2020 y 49% en 2019).

 

 

Dificultades para emprender

En cuanto a las principales restricciones que les impiden a los negocios aumentar su escala, destacan las limitadas oportunidades de empleo formal, ya que emprender un negocio se ha convertido en la respuesta principal para generar ingresos para aquellas personas que no encuentran un empleo formal y no se arriesgan a migrar ilegalmente.

En los últimos ocho años el déficit de empleo formal en Guatemala ha aumentado en más de un millón de plazas de trabajo. En el año 2020, se perdieron alrededor de 40 mil plazas de empleo formal en el sector privado, por lo que emprender un negocio ha dejado de ser una decisión pasajera para generar ingresos y se ha convertido en una apuesta permanente. Del total de personas que aportan la mayoría de los ingresos para sus hogares, el 48.4% los genera emprendiendo un negocio.

Por otro lado, el 66.1% de los emprendimientos en fases tempranas opera de manera informal, pero a medida que los negocios superan los 3.5 años de operación la tasa de informalidad se reduce al 45.1%. Dentro de las principales razones por las que no se formalizan los emprendedores se encuentran: no ver el beneficio de hacerlo (42.4%), no saber cómo hacerlo (20.4%) y lo caro que es operar formalmente (16.1%).

Otro problema que afrontan los emprendedores es la mala infraestructura productiva, como las carreteras y, en consecuencia, el 79% de los clientes se ubica en su comunidad, pueblo o aldea. Únicamente el 5.2% tiene clientes en otros departamentos del país y la escasa o deficiente conectividad que tienen los emprendedores entre aldeas, municipios y departamentos restringe el mercado al que tienen la posibilidad de servir.

Sobre el tema financiero, los expertos entrevistados en la Encuesta Nacional de Expertos -NES por sus siglas en inglés- consideran que en Guatemala son limitadas las fuentes de financiamiento sofisticadas para los negocios nuevos y en proceso de creación.

Al asignar una calificación de 0 a 10 (esta indica que se percibe más accesible la fuente de financiamiento calificada), consideraron que el financiamiento proveniente de inversionistas informales -familiares y amigos- es la fuente más accesible (5.2 puntos en promedio), seguida por el endeudamiento bancario (4.5 puntos).

Según la encuesta para emprendedores, el 58% aporta el total de la inversión inicial para comenzar su negocio y únicamente el 12% obtiene recursos de instituciones financieras. Por lo tanto, aún existe bastante espacio para innovar en el desarrollo de productos financieros que se ajusten al perfil y a las necesidades de los emprendedores identificados en el estudio.

Sobre el tema de seguridad, el informe señala que los emprendedores tienen una mayor probabilidad de ser víctimas de algún delito, ya que cada uno es asaltado 1.6 veces más que otro guatemalteco. El 19.9% del total de emprendedores y el 12.3% de los no emprendedores reportó haber sido atacado en el 2020.

 

 

Se necesitan mejoras

Los expertos indicaron que desde 2009 se realizan esfuerzos para contar con mediciones estandarizadas de emprendimiento en Guatemala, a través de las cuales se ha desarrollado una mayor comprensión del fenómeno para incidir sobre las percepciones sociales.

Por ejemplo, desde 2014 hasta la fecha, Guatemala ha ocupado el primer lugar como el país en donde el emprender un negocio es considerado como la opción más deseable para generar ingresos (en 2009 el país ocupaba la posición 18 de 54 países). No obstante, en los últimos doce años no han ocurrido grandes mejoras en el entorno para emprender.

La ausencia de acciones concretas para impactar positivamente la operación de los negocios, tales como reducción y simplificación de trámites para operar y cerrar negocios, acceso a infraestructura productiva, garantizar la seguridad de las personas y su patrimonio, certeza jurídica sobre las inversiones, eficiencia en la operación de puertos y aduanas, ha ocasionado que los desafíos para emprender en el país se agraven en los últimos años.

Además, la emergencia sanitaria y económica ocasionada por la COVID-19 incrementa el sentido de urgencia con el que se deben implementar cambios para avanzar en la recuperación económica.

Si te interesa leer el documento completo, lo encuentras en este link: https://gem.ufm.edu/

 

La Directora del GEM Guatemala, Mónica de Zelaya, y el Director de Investigación, David Casasola, presentaron los resultados del estudio.
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